La mejor época de la vida

A un grupo de chicos y adultos se les preguntó en un programa de televisión cuál es la mejor edad en la vida.

“Dos
meses, porque te llevan en brazos, y te aman y te cuidan mucho”.

“Tres años, porque no tienes que ir a la escuela. Puedes hacer casi todo lo que quieres y juegas todo el tiempo”.

“Dieciocho años, porque ya terminaste el secundario puedes conducir un automóvil”.

“Veinticinco, porque tienes más entusiasmo”.

Una niña de tres años dijo: “La mejor edad es los veintinueve años, porque entonces puedes quedarte en casa, dormir y no hacer nada”.

“Cuarenta, porque estas en la cúspide de tu vida y tu vitalidad”.

“Cincuenta y cinco años, porque ya has cumplido con la responsabilidad de criar hijos y puedes disfrutar de la vida de los nietos”.

“Sesenta y cinco, porque puedes disfrutar la jubilación”.

La última persona, una señora mayor comentó: “Todas las edades son buenas, por lo tanto, disfruten la edad que tienen ahora”.

Si le presentamos nuestra vida a Dios cuando somos jóvenes, como un suave pétalo de rosa, tenemos más para ofrecerle y más para disfrutar. Pero si le sacamos a esa rosa un pétalo por cada año que nos demoramos, para cuando alcancemos el invierno de la vida no vamos a tener más que un tallo desnudo para darle a Dios, y muy poco tiempo para disfrutar.

Ahora es la época de tu vida, pero el mejor momento para rendirle nuestra vida a Dios es cuando somos jóvenes.

Tipos de noviazgo, parte 2

El noviazgo alicate
Una de las funciones principales de los alicates es la de apretar y halar, apretar y halar, apretar y halar.

Los términos “apretarse”, darse unos “kisses”, “besuquearse” o algún otro sinónimo similar, son simplemente formas curiosas de llamar a los besos entre parejas.

Específicamente las relaciones alicate son todas aquellas donde no hay un compromiso real de por medio ya sea por parte de él, de ella o de los dos. Son sólo besos y nada más (nada más en el mejor de los casos).

El problema principal es que así como ellas o ellos te besaron, así lo seguirán haciendo con todos o todas las demás. De flor en flor, de boca en boca, de labio en labio, de beso en beso.

Las películas, series de televisión y canciones han intentado destruir la hermosa sensación de dar un beso por amor. Dan a entender que el sexo es un juguete, ¿cuánto menos los simples besos?

Hoy, “apretarse y halar”, o sea, darse un beso con quien sea y desaparecer del mapa es lo normal. Sin romanticismo, sin flores, sin abrazos, sin palabras tiernas, sin cartas de amor, sin sentimientos, sin realidad. No confundamos amor con besos, ni el uso de la razón con la emoción.

El amor no hace daño, el amor no traiciona, el amor es maduro, el amor es sincero. El amor debe expresarse más que con la boca, con el corazón, con los oídos cuando escuchamos, con ayuda cuando necesitamos compañía, con palabras de aliento cuando hay desánimo o simplemente con una sonrisa cuando hay alegría.

El noviazgo microondas
Los microondas fueron inventados para eso, para apresurar las cosas y que la comida esté lista más rápido que con el proceso normal. Incluso hay algunos que sacan la comida antes de que pasen dos minutos. ¿No te ha pasado?

Esta sociedad nos ha invadido con sexo, desde el anuncio de una aspirina hasta el anuncio de agua cristalina. Todos muestran a mujeres y hombres con cuerpos esculturales. Comerciales que nos atacan directamente y sin pensar. Es allí donde nacen las relaciones microondas. Han pasado del amor a la pasión, o sea, que en menos de dos minutos de estar juntos, suena la campanilla y ya los dos están listos y arden de deseo por tener relaciones sexuales.

El diálogo se ha perdido, ya no se comunican, solamente con gemidos indecibles o miradas de vacas locas. Las respiraciones se vuelven más profundas y las manos ya no saben que más tocar (están poseídos por un espíritu de pulpo). Parecen pulpos, ¡solo manos!

Es muy fácil creer que todo eso es amor. Pero uno de los principios más importantes cuando se ama es dar, no pedir. Y en estas relaciones sólo piensan en satisfacer sus deseos personales. Se vuelven egoístas, sólo piensan en sí mismos, no en consecuencias ni en futuros. No en proyectos ni en sueños. Puede más la pasión que el amor.

La verdadera prueba de amor se da cuando la pareja es capaz de apagar el microondas y sustituirlo por comunicación, por miradas a los ojos y no a las curvas, por conversaciones del futuro y no pequeños placeres del presente.

El microondas tiene varias características:
- Calienta sólo por un rato. Esto en otras palabras significa que son amores pasajeros.
- Al sonar la campana todo se acaba. Es cuestión de esperar que haya un pequeño problema, un campanazo por allí y todo se acaba. Igual, ya tuvieron lo que querían.
- Sirve para muchos y diferentes platos. Las personas involucradas en las relaciones microondas entran en el circulo vicioso. ¡Sexo, le dejo o me deja, busco otro! Nos convertimos no en plato de segunda mesa, sino de todas las mesas.
- Seguirán destruyéndose si no apagan el microondas y destruyendo a los que quieran calentar su alimento de amor en ellos.

La verdadera prueba de amor no es dar, sino cuidar tu cuerpo. Dile a tu pareja que te ame respetándote. Si te deja...¡solo quería sexo!

Tipos de noviazgo, parte 1

El noviazgo llorón
El noviazgo llorón se da cuando los enamorados en la relación (novio o novia), deciden utilizar el arma súper secreta (por lo menos eso cree el que la usa), conocida con el nombre de “lágrimas”, para lograr sus objetivos o caprichos.

Sucede cuando uno de los dos tiene algo importante que decir a su pareja y la otra persona irrumpe en llanto, justo en ese preciso momento. Arma muy utilizada por las mujeres, pero en estos tiempos también ha sido aprovechada por los hombres. La pregunta es: ¿Con qué intención lo hacen? ¿Para hacer sentir culpable a la otra persona?, ¿Para que no le siga discutiendo del tema porque sabe que lleva las de perder?, ¿Para lograr que la persona ante la cual llora sienta lástima?, ¿Porque es la forma en que de pequeño o de pequeña conseguía las cosas, por ejemplo, los caramelos? o ¿Para sentir que es la víctima?

Cuando una persona utiliza el llanto para lograr algo de su pareja, lo único que muestra es la edad que tiene: dos, tres o siete meses de nacido. Esto lo vemos todos los días en la vida misma, jóvenes de 15, 16 o 18 años de edad, comportándose como recién nacidos.

Es necesario recordar que definitivamente no es necesario el llanto cuando se conocen el significado de las palabras o cuando hemos aprendido a comunicarnos. Entonces: ¿Por qué los novios o novias lloran? Porque sencillamente quieren algo, pero no saben cómo pedirlo.

Hay momentos cuando el llanto es apropiado: un entierro, una traición, un golpe en una uña, una fuerte migraña, una sorpresa especial. Pero NUNCA para resolver conflictos o problemas normales de las relaciones.

El noviazgo pollito
También conocido como noviazgo materno o paterno. Se le llama pollito porque al igual que los pollitos, los jóvenes que están de novios, buscan refugiarse bajo las alas de la gallina (novia o novio), tratando de encontrar en sus amores al padre o a la madre que no tuvieron, ocasionando serios y grandes problemas.

En el caso específico del noviazgo “paterno” la mujer busca en su novio al padre que no tuvo. Ya sea porque le abandonó, porque estuvo en casa pero fue como si no estuviera, porque no era muy comprensivo ni cariñoso o porque simplemente cree que la cigüeña equivocó la dirección de envío cuando la trajo al mundo. Tenía que haber nacido en el palacio real o algo parecido, pero en realidad ha vivido frustrada porque el padre que tiene es el prototipo perfecto de Homero Simpson.

El problema surge cuando el novio actúa como novio y ella espera que él actúe como padre. Sobre todo porque ella asume que él debería poseer toda la experiencia en todas las áreas y también debería resolver todas las situaciones de una manera sencilla. Él por su parte, es el típico muchacho que usa jeans, tenis de moda, al que su madre le da diariamente algunas monedas para que compre alimento en el descanso del colegio. No ha resuelto el 95% de su vida. ¿Cómo su novia espera que le resuelva también la de ella?

El segundo caso del noviazgo pollito, es el noviazgo “materno”. El hombre quiere que su novia sea su sirvienta, y lo peor sucede en el matrimonio si la novia lo ha permitido en su noviazgo. Escuché decir a un hombre, que en el noviazgo se deben abrir los ojos luego cerrarlos en el matrimonio. Pero lo hacemos al contrario; siempre los cerramos en el noviazgo y los abrimos en el matrimonio. Cuando ya no hay nada que hacer. Cuando es muy tarde.

El noviazgo Osama Bin Laden
¡Bomba! Y solo hay que esperar el conteo de las víctimas. Nadie sabe en qué momento, ni cómo, menos el por qué, pero sucede. Los ataques terroristas son los más terribles, desastrosos, destructivos y condenables. Pero lastimosamente se dan alrededor del mundo. Tienen ciertas características que los hacen comparables a los noviazgos.

Los ataques se dan cuando nadie los espera. Son aquellas parejas que de la noche a la mañana se hacen novios. Son “las parejas más raras del mundo”. Ya que nadie esperaba que esas relaciones se darían nunca. ¿Los has visto?: ¡La gordita con el flaco!, ¡la hermosa con el poco agraciado!, ¡el galán y simpático con la impopular!

Los ataques duran poco pero hacen mucho daño. Basta solo unos pocos días o tal vez meses para darse cuenta del error que cometieron.

Nunca el terrorista tiene un contacto real con las víctimas. Generalmente mata personas que nunca conoció. Estas relaciones de noviazgos son poco profundas. Se miran, se gustan y después de jurarse amor por siempre, él le pregunta a ella: Y a todo esto ¿Cómo te llamas?

Siempre los atentados alcanzan más víctimas de las que uno imagina. Solo el tiempo lo determina. Igual sucede con los noviazgos Osama, las personas que han tenido este tipo de relación luego entran en un ciclo donde siguen destruyendo otras vidas. Incluso han desechado a sus propios padres por este tipo de amor imposible. O mejor dicho “inservible”. En los noviazgos Osama Bin Laden, fácilmente podrás darte cuenta cuando alguien ha tenido una relación de pareja con algún Osama o con alguna Osamita:

a) Viven en soledades profundas.
b) Viven como si estuvieran muertos. Nada les hace gracia, no hablan, no respiran, no comen, hasta huelen feo. ¡Que curioso, como los muertos!
c) Siempre están sufriendo. Lloran muy a menudo y tienen constantes depresiones.
d) Creen sinceramente que algún día todo va a cambiar. Como los seres humanos, tenemos la esperanza de que algún día el terrorismo termine.
e) Se han perdido el respeto el uno por el otro. Se gritan, se golpean, se pellizcan y luego arreglan, ¡para luego seguir peleando!

Este tipo de noviazgo está destinado al dolor, a la ira, al enojo constante, al sufrimiento, al pleito eterno, a la destrucción de los que en él insisten. Ni él ni ella verdaderamente estarán felices ya que él no llegará en un caballo blanco a rescatarla a ella como princesa de las garras del malvado dragón. Sino que llegará montado en su tanque de guerra, con una ametralladora AK 47, con granadas en su cuerpo y peleará. Nadie sabe por qué pero él peleará. Sería como la película ¡Rocky 20 al ataque! Generalmente alguno tratará de utilizar palabras de manipulación cuando alguno desea terminar la relación: “Me muero si te vas”, “No podría vivir sin tí”.

La pregunta es: ¿Cómo va a morir alguien que ya está muerto? Aquí sólo hay una solución: O escapas por tu vida o muere en el intento. Sana el corazón y busca a alguien que no tenga ningún contacto con la red AlQaeda y de ser posible que hable bien el español.

Continuará…
Reunión de Jóvenes sábados a las 6 pm Urb. Alvarez Thomas D-11