Henry Vásquez, nuestro misionero en Pucallpa


Nuevamente la gracia de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo hace posible que podamos llegar a ustedes, mis queridos hermanos, con un saludo fraterno en el amor del Señor y a la vez podamos darles el alcance de lo que el Señor está haciendo en esta hermosa ciudad de Pucallpa a través de sus siervos, sus ofrendas MISIONERAS, sus oraciones, sus apoyos morales, ello conforta y anima nuestros corazones para seguir mostrando lo bueno que es nuestro Dios para Su honra y Su gloria.

En Su gracia estamos muy gozosos y agradecidos a nuestro Dios por su fidelidad que cada día nos muestra, mi esposa en su salud está mejorando increíblemente, los médicos prohibieron que estuviera en zonas de mucho calor, que se acercara o permaneciera cerca al fuego, que no hiciera mucho esfuerzo, que tenga mucho cuidado de usar los motokar por el estado de las vías, etc., etc. Pero las oraciones de ustedes hermanos están siendo respondidas, en todas las áreas de nuestra vida y ministerio, así que a mi esposa la veo mejorando, esto anima, alegra el corazón de nuestra familia y nos ánima a continuar más comprometido en la gloria del Señor, Rom 11:36  Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén.

Mi hijita Dolly está bien gracias al Señor y continua sus estudios en la ciudad de Lima, ella está con una hermosa familia llamada Efata. Isaí igualmente está mejorando en su salud, sus dolores de cabeza han disminuido casi en su totalidad, Dios es muy bueno siempre con nosotros.

Iglesia: Este mes de Mayo, mes de las madres, empezamos todos nuestros cultos con el tema sobre “La mujer, la esposa y su papel”, fue de gran bendición tanto para ellas como para nosotros, en asistencia, en compromiso, tuvimos 13 visitantes donde 5 aceptaron al Señor, el día central por la mañana tuvimos algunos especiales, regalos y sorpresas, por la noche de la misma manera y cerrando con broche de oro una cena exquisita, preparada por los hombres, quienes nos deleitamos en la Palabra de Dios sabiendo el papel de la mujer y así que podemos hacerles recordar, pero ahora este mes de Junio nos toca a nosotros.

Seguro que será de gran reprensión, desafío y ánimo para mejorar nuestra vida como hombres y como esposos y padres, y así gozar de grandes bendiciones de nuestro Dios. Continuamos con los cultos combinados, (sordos – oyentes), y con los discipulados, nuestra asistencia de cada semana llega a 53, 60, aunque ya no es tiempo de lluvias porque estamos ya en verano, la lluvia continua dándose por aquí, y ya van dos cultos que hemos tenido una asistencia reducida a 15, esto es debido a las fuertes lluvias y viento. Pero aun así llegamos a varios hogares con el evangelio por la gracia de Dios.

También para poder terminar con el encoframiento de nuestras columnas y con nuestro techo con calaminas y madera, fuimos bendecidos con una ofrenda especial, así que esperamos en el Señor poder culminar los trabajos en este mes de Junio, pido sus oraciones por ello.

También este mes fue muy triste para una hermana sorda, ella perdió a sus padres en tan solo un mes, la consolamos y fortalecemos en el Señor. Ella sigue siendo fiel a pesar de su soledad.

Hermanos míos, estamos agradecidos a Dios y a ustedes por vuestra bendición Misionera, sus ofrendas nos animan muchísimo. Gracias por ser participe en la obra de Dios aquí en la ciudad de Pucallpa. Nuestras oraciones al Señor, que os llene de su gracia, Dios los bendiga grandemente.

Siempre a su servicio.

¿Cómo debe ver el creyente la muerte?


A pesar de todo su terror y misterio, en la cosmovisión bíblica la muerte no es un concepto completamente negativo. Es como lo describe C.S. Lewis con su maravillosa frase, “una misericordia severa”. Al final de la caída, Adán y Eva están exiliados del jardín del Edén, en especial para prevenir que coman del fruto de la vida y que vivan para siempre. En el cuidado providencial de Dios de su creación, los seres humanos no fueron creados para vivir para siempre en su estado degradado. El tiempo de vida está limitado, no solo como resultado de una maldición, sino debido a la gracia de Dios.

En la providencia de Dios, la muerte provee una salida misericordiosa a una existencia atrapada en un cuerpo pecaminoso y corrompido. La actitud de los cristianos hacia la muerte debe reflejar una ambivalencia curiosa. Necesitamos retener, primero, el sentido de escándalo frente a la destrucción que la muerte produce; segundo, aceptar que el fin de la vida física es una evidencia de la gracia de Dios, una “misericordia severa”; y finalmente, un sentido de esperanza futura en el conocimiento que en último caso la muerte se destruirá.

A pesar de todo nuestro conocimiento maravilloso y de la tecnología, no podemos redimir nuestro cuerpo físico del ciclo de la muerte y la decadencia. No hay arreglo de tecnología o biología que arregle los últimos misterios de la condición humana. No podemos vencer el envejecimiento ni la muerte eventual mediante la tecnología médica. En la providencia de la misericordia de Dios, la espada ardiente permanece bloqueando la ruta del árbol de la vida.

En lugar de comenzar con una tabla rasa, Dios declara, en la resurrección de Cristo, que para el futuro Él sostendrá, redimirá y transformará la humanidad que originalmente se hizo. Así que la resurrección de Cristo señala al pasado, la creación de los seres humanos, y señala el futuro de la transformación del ser humano.

"Los Problemas que los Cristianos Enfrentamos Hoy" John Stott, Editorial Vida.

¿Qué pedían en oración los cristianos del Nuevo Testamento? (cuarta parte)


13. Los cristianos primitivos acudían a Dios para no caer en tentación.
"No nos metas en tentación" (Mt. 6:13). "Velad y orad, para que no entréis en tentación" (Mt. 26:41). ¿Qué es tentación? Siempre es, de una forma u otra, el engaño de que algo debe desearse más que Dios y sus caminos. Por lo tanto, la oración para librarnos es que no caigamos en ese engaño sino que siempre probemos y sepamos que Dios y sus caminos deben desearse por encima de todas las demás.

14. Los cristianos primitivos acudían a Dios para que cumpliera sus propósitos y los capacitara para hacer buenas obras.
"Por lo cual asimismo oramos siempre por vosotros, para que nuestro Dios ... cumpla todo propósito de bondad y toda obra de fe con su poder" (2 Ts. 1:11). "No cesamos de orar por vosotros ... para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra" (Col. 1:9-10). Conocemos por experiencia y por las palabras de Jesús en Hechos 20:35 que "más bienaventurado es dar que recibir" . Por lo tanto, cuando oramos para que se nos capacite para dar así, estamos orando por grandes bienaventuranzas.

15. Los cristianos primitivos acudían a Dios para el perdón de sus pecados.
"Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores" (Mt. 6:12). Esta es una súplica por la continua aplicación y el disfrute del gran pronunciamiento presentado para nosotros en Jesucristo: ¡Justificado! Esta posición en Cristo que nos asegura el favor de Dios es el fundamento de todo nuestro gozo.

16. Los cristianos primitivos acudían a Dios por protección del diablo.
"Líbranos del mal" (Mt. 6:13). El diablo es el gran engañador. El objetivo de todos sus engaños, como el de las tentaciones, es el que deseemos cualquier cosa – incluso cosas buenas, seguras y sanas – más que a Dios. Él ofrece miles de sustitutos y nos amenaza con miles de desdichas en este mundo. Cuando oramos para librarnos de él, queremos decir: Nunca permitas que nos sintamos atraídos por los sustitutos, y nunca nos permitas deducir a partir de nuestras desdichas que Dios no es nuestro amigo que todo lo satisface.

Cada cosa por la que oraba la iglesia primitiva era parte de su lucha por el gozo en Dios. Si esto no fuera verdad, la oración habría sido interesada. Habrían estado haciendo de Dios un genio y de la oración la lámpara de Aladino. Pero cuando Jesús dijo: "pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido" (Jn. 16:24), quiso decir: "En todo lo que pidan busquen la plenitud del gozo en mí. De esta forma todo lo que pidan me glorificará". Así que luchemos por el gozo pidiendo por él a Dios ardientemente, y luchemos por el gozo pidiendo por todas las demás cosas con esta única y grandiosa meta: En y mediante todos estos dones ver más a Cristo y gustar más de Él.

"Cuando No Deseo a Dios", John Piper, Editorial Portavoz.
Reunión de Jóvenes sábados a las 6 pm Urb. Alvarez Thomas D-11