Richard Baxter, sobre el tiempo de estudio del pastor

Algunos hombres no se deleitan en sus estudios, sino que toman una hora de vez en cuando, como una tarea no grata a la que se ven forzados a realizar, y se alegran cuando no están bajo ese yugo.

¿La falta de deseo natural de conocimiento, la falta de deseo espiritual de conocer a Dios y las cosas divinas, la falta de concientizarnos de nuestra gran ignorancia y debilidad, la falta de reconocer el peso de nuestra obra ministerial, nos mantendrá cerca de nuestros estudios, y nos hará más deseosos de buscar la verdad?

¡Oh, qué abundancia de cosas existen que el ministro debiera entender! y ¡cuánto deberíamos echar de menos tal conocimiento en nuestro trabajo! Muchos ministros solo estudian para componer sus sermones, y muy poco más, cuando hay tantos libros para leer y tantos temas que no debiéramos desconocer.

Hoy somos muy negligentes en el estudio de nuestros sermones, obteniendo únicamente algunas verdades separadas y sin considerar las expresiones más fuertes por las que podríamos introducirlas en las conciencias y corazones de los hombres. Debemos estudiar cómo convencer y penetrar en los hombres, y cómo hacer entender cada verdad, y no dejarlo todo a nuestra improvisación, a menos que en algún caso sea necesario.


Ciertamente, hermanos, la experiencia les enseñará que los hombres no se hacen sabios o eruditos sin estudio fuerte y sin una labor y experiencia incansables.
Reunión de Jóvenes sábados a las 6 pm Urb. Alvarez Thomas D-11