¿Qué hace bueno a un maestro?

La personalidad de un maestro es importante. Hay maestros que son considerados genios, pero no pueden relacionarse muy bien personalmente con los niños. Sus clases siempre son un alboroto por la simple razón que los estudiantes saben que no le gustan a él, así que ellos están siempre molestándolo”.

“Mi maestro favorito discute las cosas exhaustivamente; permite a los niños hacer preguntas; conoce buen su curso; sabe mucho sobre otros cursos también; es muy útil y tiene sentido del humor. Mi peor maestra era malgeniada; no le gustaba contestar las preguntas o pasar tiempo en absoluto con los estudiantes”.

“Los maestros que realmente me gustaron, me inspiraban y me hacían pensar, debido a su dedicación y amor por lo que ellos hacían. Uno podía sentirlo, así que después de un tiempo nosotros los estudiantes empezamos a amar sus cursos también”.

Debe satisfacer a un maestro ver la mente de un estudiante abrirse, pero yo no sé si la mayoría de los maestros consigue eso”.

Un maestro necesita proporcionar una discusión y explicación del asunto diferente a la que ofrece el libro, particularmente en la historia y en las ciencias sociales. El intercambio entre el maestro y la clase es una de las indicaciones más fuertes de que el maestro tiene interés”.

Los mejores maestros dejan a los estudiantes curiosos y entusiasmados sobre el tema y queriendo aprender más”.

¡Más sobre misiones!

"Una conferencia misionera es una batalla espiritual" (Edison Queiroz)

"Obligarse a sostener a algún misionero en el extranjero es la mejor manera de mantener su visión por la obra misionera mundial y evitar la tentación de ser esclavo del egocentrismo materialista" (W. Robert Smith)

"Sabemos por las Escrituras que estas incontables almas sin Cristo están definitivamente perdidas, y que nosotros tenemos el remedio en Cristo, por lo tanto tenemos la obligación de hablarles acerca de Él" (R. D. Fontana)

"Una Conferencia Misionera es, sobre todo, una experiencia espiritual que ningún creyente genuino olvidará y que contribuirá a su crecimiento y madurez" (Edison Queiroz)

"La iglesia durará por toda la eternidad. Vale la pena dar nuestra vida por ella, teniendo en mente que merece lo mejor de nosotros" (RW).

"Que todas las iglesias hagan de la Gran Comisión su primordial objetivo de ministerio" (Operación Movilización).

"Jesucristo ha dado una orden: «Predicar el evangelio, hasta lo último de la tierra». Él proveerá para el cumplimiento de su propio deseo. Obedezcámosle" (Allen Gardiner).

J. Oswald Sanders expresó con mucha claridad que: «La visión sin una tarea hace un visionario, la tarea sin una visión, es labor monótona, la visión con una tarea hace un misionero».

Alex Conde, nuestro misionero en Cerro Salaverry

Amados hermanos en Cristo, les saludo en el amado de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, agradecido y confiado en que Dios los guarda y bendice.

En el transcurso del mes varios hermanos pasaron por momentos difíciles; uno de los que estaba sirviendo al Señor, falleció un pariente cercano; otro terminó en el hospital por emergencia; con el consuelo y fortaleza que sólo Dios puede dar, gracias a Dios se están recuperando; por otro lado doy gracias a Dios que también Dios está poniendo una carga por las almas perdidas en los corazones de los jóvenes, la responsabilidad de traer a otros a los pies de Cristo, caminando por fe delante de Dios.

Uno de los propósitos de Dios para nuestras vidas es servirle, servirle a Dios ya que Él es nuestro Señor, nos compró con precio, su “Rescate es completo”, pagó por nuestros pecados y por los de todos los hombres, solo que cada persona debe reconocer este sacrificio, necesita reconocer a Cristo, nuestro servicio a nuestro Dios es compartir a otras personas del sacrificio que Él realizó, les pido sus oraciones también por los hermanos que estarán dando su paso de obediencia, es bueno saber que están siendo obedientes a Dios.

Les pido sus oraciones por nosotros y así la obra de Dios sigas creciendo espiritualmente y numéricamente, gracias por su ofrenda misionera.

Rubén Effio, nuestro misionero en el Callao

Es para mí un placer y gozo poder escribirles una vez más, deseando siempre que el Señor siga derramando sus bendiciones en ustedes y también sobre sus ministerios.

Quiero agradecer mucho a la iglesia por sus oraciones constantes y preocupación que tienen por la obra de Dios, agradecerles también porque su fidelidad nos anima mucho a seguir sirviendo al Señor.

En este mes, el ministerio de niños de la escuela dominical hizo entrega de algunos útiles escolares (cuadernos, lápices, colores, etc.) con el propósito de poder apoyar a nuestros niños en sus estudios. Quiero agradecer a las hermanas que tienen esta preocupación por ayudar a los niños, como son la hna. Giuliana de Navarrete y la hna. Susana de Farroñán.

El mes pasado hicieron su profesión de fe una pareja de esposos, se trata de la familia Jordán, el hno. César y la hna. Carla, quienes ya comenzaron a asistir a la escuela dominical y culto por las mañanas de los días domingo. Para nosotros es una alegría ver a las familias rindiéndose a al Señor y también creciendo en su vida espiritual. Por favor oren por la familia Jordán ya que es una familia sencilla y con ganas de conocer la Palabra de Dios.

El domingo 28 también se bautizaron los hermanos José, Andy y Jim Pimentel hermano de Alan Farroñan, en realidad fue un momento muy emotivo para todos nosotros ya que podemos ver cómo Dios está obrando en la vidas de las personas del Callao y cómo éstas responden a la gracia de Dios. El hno. Jim viajó para Chiclayo para ver a su familia, luego Dios mediante estará regresando para el Callao a proseguir con sus labores.

Quiero aprovechar la oportunidad para dar gracias a Dios por la vida del hermano Luis Gutiérrez, quien está haciendo un gran trabajo en el ministerio de la evangelización y también en el trabajo con los adolescentes, deseamos que Dios lo siga usando para su gloria.

Queremos seguir viendo la mano de Dios en Dulanto, por eso les pedimos que no dejen de seguir orando por la obra aquí en el Callao, sé que Dios permitirá que su Palabra se siga esparciendo en nuestros sectores.

Les agradecemos muy profundamente por el apoyo económico que podemos recibir, estamos seguros que Dios seguirá prosperándoles en sus vidas espirituales.

¿Por qué la iglesia debe estar orientada "hacia afuera" y no "hacia adentro"?

Fijar metas en una iglesia misionera produce una perspectiva encarnada como se ve, por ejemplo, en el Sermón del Monte (Mateo 5–7). En este pasaje, Jesús describe el papel especial, el llamado, el sacrificio y el estilo de vida de los discípulos. También Jesús les recuerda a sus oyentes que el discipulado se vive en medio de un ambiente cultural, social y político. Para ilustrarlo Jesús combina las ideas de «sal» y «luz» (Mateo 5:13–16); para dar resultados, ambos elementos deben ser esparcido: La «luz» no puede mantenerse debajo de una canasta, sino debe colocarse en un candelero para que alumbre a su alrededor y la «sal» en el tiempo de Jesús se usaba tanto para la purificación como para la preservación.

En esa ocasión, Jesús habla de la Iglesia como una comunión de discípulos que viene a ser la sal de la tierra. Según el ejemplo, la sal debe ser esparcida o rociada sobre la comida para purificarla y preservarla. La sal en sí desaparece pero no debe perder su sabor, su salinidad, aún cuando ha sido completamente absorbida en la comida. Su valor surge al ser esparcida a través del mundo y una vez que se dispersa, cada granito de sal debe mantener su calidad particular para transformar su ambiente.

Esta analogía señala ciertas ideas prácticas en cuanto al ministerio de cada miembro de la Iglesia en el mundo. En esta perspectiva se entiende que los cristianos son diferentes al resto del mundo en su lealtad y compromiso con Jesucristo. Sin embargo, la imagen de «sal» nos hace recordar que un objetivo importante de los creyentes debe ser esparcirse o dispersarse a través del mundo. Por lo tanto, no podrán ser sal de la tierra a menos que sean el pueblo misionero de Dios.

Estableciendo metas es como se difunde la singular «salinidad» de los santos a través de la vida de las congregaciones misioneras. Específicamente, si su objetivo es ser sal de la tierra, las congregaciones moldearán sus vidas comunales para poder dar purificación y preservación al mundo amado por Dios; el Señor Jesús prometió que sus discípulos serían sus testigos en Jerusalén, Judea, Samaria y hasta lo último de la tierra (Hechos 1:8). Cada aspecto de la vida congregacional debe ser evaluado sobre esta base. ¿Acaso se mantiene a la membresía dentro del «salero», como un compañerismo introvertido, egocéntrico, sin crecimiento, que niega la razón por la cual existe la congregación? ¿O acaso se equipa a los miembros para dispersarse de su contexto?

Si la comunión de los discípulos de Cristo viene a ser igual a la del mundo, la calidad especial del Pueblo de Dios como sal de la tierra pierde su salinidad y no sirve para nada sino para ser pisoteada. Entonces, la misma existencia de esta comunión especial de santos depende de su vida dirigida hacia el mundo perdido.

El Pueblo Misionero de Dios, Carlos Van Engen, Libros Desafío.

Noticias desde el norte de África

Quisiera que puedan ver estos links. Son noticias de cristianos expulsados de países musulmanes, por su fe. Te pido ores por ellos, y por nuestros hermanos que también están allá.

www.europapress.es/internacional/noticia-marruecos-expulsa-70-cristianos-acusados-intentar-evangelizar-20100312204740.html

www.libertaddigital.com/sociedad/marruecos-expulsa-a-un-misionero-cristiano-por-proselitismo-1276383685/

http://infocatolica.com/?t=noticia&cod=5467

¿Cuál es el costo que necesitamos pagar para tener buenas relaciones con los demás? (2)

4. Cultivar buenas relaciones requiere discreción. 
Para que las personas sean sinceras y expresen sus más profundas penas, necesidades y errores, se requiere una atmósfera segura que las haga sentirse cálidamente aceptadas y donde puedan desahogarse con confianza. La discreción no implica permanecer en silencio si nuestro hermano peca. Significa que lo que se expresa dentro del grupo no sale fuera de él, que el grupo tratará el asunto internamente y nadie saldrá a contar chismes. 

“El hombre perverso levanta contienda, Y el chismoso aparta a los mejores amigos” (Proverbios 16:28). 

Los chismes provocan sufrimiento y divisiones, y destruyen la comunión. Dios es claro: debemos enfrentar “al que cause divisiones” (Tit 3.10). Estas personas pueden enojarse y abandonar el grupo o la iglesia cuando se las amonesta por sus acciones divisivas, pero el compañerismo de la iglesia es más importante que cualquier individualidad. 

5. Cultivar buenas relaciones requiere contacto frecuente. 
Para tener buenas relaciones con los demás, debes invertir tiempo.

“no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca” (Hebreos 10:25). 

Debemos desarrollar el hábito de reunirnos. Un hábito es algo que hacemos con frecuencia y regularidad, no ocasionalmente. Debemos pasar tiempo juntos para construir relaciones sólidas. Las buenas relaciones no se construyen sobre la conveniencia (“nos reuniremos cuando nos parezca”), sino que se apoya en la convicción de que la comunidad es necesaria para la salud espiritual. Al principio, los cristianos ¡se reunían todos los días! 

“Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón,” Hechos 2:46).
Reunión de Jóvenes sábados a las 6 pm Urb. Alvarez Thomas D-11